jueves, 2 de mayo de 2013

Hermosura sola no pone la olla

Este refrán pone en cuestión la valía de los atributos físicos a la hora de utilizarse para las cosas prácticas de la vida, en particular para trabajar y ganarse la vida. Si bien las personas bellas son agradables de ver y de estar con ellas, nadie paga por eso sin más y se dice esto para recordarles que también han de trabajar como cualquier otro. Este se usa también por las personas acusadas o sospechosas de haber ascendido o logrado un trabajo por su físico, para indicar que no es este su único mérito y que también se lo han sabido ganar.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...