Pasito, que duerme el niño es recomendación de hacer las cosas con cautela o precaución, igual que se debe estar con cuidado cuando un bebé duerme para no despertarlo.
Mostrando entradas con la etiqueta cuidado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuidado. Mostrar todas las entradas
martes, 2 de julio de 2013
jueves, 15 de diciembre de 2011
Más hacienda, más cuidados
Recuerda este dicho que las posesiones suelen llevar asociadas obligaciones y que a más de unas, más de otras. Cuando adquirimos nuevos bienes, aunque sean modestos, debemos tener en cuenta que estos deben ser cuidados, pues es estúpido tener cosas que no podemos cuidar, especialmente si son caras. Es un refrán claramente relacionado con la responsabilidad.
viernes, 28 de octubre de 2011
Date prisa, pero no corras
Este refrán recomienda no apresurarse si uno quiere que las cosas salgan bien, en una línea temática a la que pertenecen un buen número de refranes, de los que tal vez el más conocido es Vísteme despacio que tengo prisa.
Otros refranes que hemos visto en este blog de este campo semántico serían:
Orden y prisa no son de la misma familia.
Poco a poco hila la vieja el hopo.
A camino largo, paso corto.
Otros refranes que hemos visto en este blog de este campo semántico serían:
Orden y prisa no son de la misma familia.
Poco a poco hila la vieja el hopo.
A camino largo, paso corto.
sábado, 2 de abril de 2011
Los mandamientos del cazador

En casas de cazadores o establecimientos que frecuentan podemos encontrar a menudo una cerámica colgada en la que se leen los llamados "mandamientos del cazador". Con forma rimada, me parece interesante repasarlos:
Imagen: El cazador en la fuente, de Francisco de Goya, vía wikimedia commons.
- La primera es aprender y al veterano atender: llama a hacer caso de la experiencia.
- Fallos y equivocaciones deben servir de lecciones: aprender de los errores y rectificar es fuente de sabiduría.
- La veda respetarás o sin caza te quedarás: respeto a las normas y su causa.
- No pisar nunca lo ajeno, ni las piezas ni el terreno: respeto a los demás y a sus propiedades.
- Si vas a soltar los tiros, piensa en tu perro y amigos: evitar que las balas perdidas vayan a parar contra personas o animales domésticos.
- Que la emoción de cazar no la sufran los demás: otra llamada al respeto.
- Con las armas empuñadas, poco vino y mucha calma: prudencia.
- No reñir ni porfiar con las armas de cazar: más prudencia y respeto.
- En guisoteo campero, armas lejos y poco/escaso fuego: más prudencia, con las armas y con el fuego.
- Terminada la jornada, arma limpia y descargada: más prudencia y cuidado con las armas.
Imagen: El cazador en la fuente, de Francisco de Goya, vía wikimedia commons.
lunes, 2 de agosto de 2010
Bestia prestada, mal comida y bien caminada
Afirma el refrán que cuando se pide algo prestado no se cuida con la diligencia debida o, al menos, con la que se tiene con lo propio y sí que se usa y se abusa de ello. Es un consejo para no dejar lo propio a los demás.
jueves, 29 de octubre de 2009
Frío y amor no guarda donde entra
De este modo lo recoge el Corbacho, si bien parece que la concordancia sintáctica haría que fuera mejor Frío y amor no guardan donde entran.
Su sentido es decir que tanto al frío como al amores inútil ponerles impedimentos puesto que no sirven con ellos. Se produce una personificación al decir que son ellos los que no miran (este es el sentido de "guardar" aquí), pero claramente indican lo inermes que estamos tanto en lo físico como en lo emocional.
Su sentido es decir que tanto al frío como al amores inútil ponerles impedimentos puesto que no sirven con ellos. Se produce una personificación al decir que son ellos los que no miran (este es el sentido de "guardar" aquí), pero claramente indican lo inermes que estamos tanto en lo físico como en lo emocional.
sábado, 26 de septiembre de 2009
A camino largo, paso corto
Refrán que recomienda paciencia en las tareas que nos planteamos a largo plazo, haciéndolas por partes (hoja a hoja se come la alcachofa), sin apresurarnos en lo que no admite prisa (no por mucho madrugar amanece más temprano) y con el cuidado que precisan (vísteme despacio que tengo prisa).
lunes, 31 de agosto de 2009
jueves, 11 de junio de 2009
Hijos criados, duelos doblados
Los hijos dan, desde que nacen, muchísimas alegrías; pero con esas alegrías vienen también numerosos desvelos. Además, conforme van creciendo, los problemas van siendo de orden mayor, así que cuanto más criados están, más duelos, o sea, problemas, nos traen o nos crean.
Así, además se incide en el refrán Hijos crecidos, trabajos llovidos; hijos casados, trabajos doblados, el cual además nos dice que estos desvelos no se acaban cuando los hijos se independizan, sino que sigue el cuidado de los padres, ya que sobre padre no hay compadre, es decir, que nadie se preocupará por lo que no se preocupe un padre.
(Gracias a Amadeo, por la sugerencia.)
Así, además se incide en el refrán Hijos crecidos, trabajos llovidos; hijos casados, trabajos doblados, el cual además nos dice que estos desvelos no se acaban cuando los hijos se independizan, sino que sigue el cuidado de los padres, ya que sobre padre no hay compadre, es decir, que nadie se preocupará por lo que no se preocupe un padre.
(Gracias a Amadeo, por la sugerencia.)
viernes, 12 de diciembre de 2008
Vísteme despacio que tengo prisa
La mejor manera de apresurarse es hacer las cosas con el cuidado que necesitan de forma que podamos avanzar sobre seguro. El refrán refleja la inconveniencia del apresuramiento cuando tenemos prisa puesto que sin duda nos llevará a errores indeseables, que nos retrasarán más aún. ¿A quién no le ha pasado que, cuando más prisa tenía, algo ha contribuido a retrasarle más?
Cuando queremos que las cosas salgan bien hay que hacerlas con la paciencia y el cuidado que merecen, por eso si tenemos prisa hemos de prestar atención (ir despacio) para que las cosas salgan bien y que no por el apresuramiento tengamos que volver a comenzar o cometamos fallos de importancia que invaliden la faena hecha.
Variante: Vísteme lento que tengo prisa.
Cuando queremos que las cosas salgan bien hay que hacerlas con la paciencia y el cuidado que merecen, por eso si tenemos prisa hemos de prestar atención (ir despacio) para que las cosas salgan bien y que no por el apresuramiento tengamos que volver a comenzar o cometamos fallos de importancia que invaliden la faena hecha.
Variante: Vísteme lento que tengo prisa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)