Este refrán señala que solo podemos disponer de aquello que realmente somos propietarios y se usa para recordar que, aunque alguien disfrute del uso de un bien, no puede trasmitirlo libremente. En ocasiones una persona tiene el usufructo de una propiedad, pero se trata de un derecho que no se hereda, puesto que aunque podamos disfrutarlo no por ello es nuestro y no podemos transferir su propiedad.
Mostrando entradas con la etiqueta ajeno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ajeno. Mostrar todas las entradas
lunes, 3 de diciembre de 2012
domingo, 23 de septiembre de 2012
Caballo ajeno ni come ni se cansa
Expone este refrán que es habitual que no tratemos con el debido cuidado lo que no es nuestro y abusemos de ello de una forma en la que no lo haríamos con lo nuestro; así, con un caballo que no fuera nuestro, no repararíamos en su cansancio ni en mantenerlo en buen estado.
También se dice Caballo ajeno no cansa nalgas, con el mismo sentido, pero menos claro. Otra variante es Caballo alquilado no se cansa, que aclara que se tiene poco respeto por las cosas que no son de nuestra propiedad, como puede ser, modernizando su sentido, los coches de alquiler, que todo el mundo fuerza, o los pisos que se alquilarán por poco tiempo (uno o dos años), en los que no se repara ningún desperfecto, ni se pinta...
También se dice Caballo ajeno no cansa nalgas, con el mismo sentido, pero menos claro. Otra variante es Caballo alquilado no se cansa, que aclara que se tiene poco respeto por las cosas que no son de nuestra propiedad, como puede ser, modernizando su sentido, los coches de alquiler, que todo el mundo fuerza, o los pisos que se alquilarán por poco tiempo (uno o dos años), en los que no se repara ningún desperfecto, ni se pinta...
sábado, 13 de marzo de 2010
Pan ajeno caro cuesta
Pondera el trabajo propio para ganarse uno las cosas, puesto que vivir del pan de los demás es trabajoso, además del hecho de que lo que uno ha fabricado con su sudor lo valora más; en particular, señala que lo que uno ha de pedir es más costoso que lo que uno paga de su bolsillo, puesto que los ruegos son bastante denigrantes y deber un favor sale caro a menudo.
Lo contrario nos dice Pan ajeno quita el hastío, o Pan ajeno, hastío quita, en los que se valora como más sabroso lo que no nos cuesta que lo propio, así como que encontramos gusto en probar lo de otras casas más que lo que en la nuestra encontramos a diario. También se dice Pan del vecino, hastío quita.
Lo contrario nos dice Pan ajeno quita el hastío, o Pan ajeno, hastío quita, en los que se valora como más sabroso lo que no nos cuesta que lo propio, así como que encontramos gusto en probar lo de otras casas más que lo que en la nuestra encontramos a diario. También se dice Pan del vecino, hastío quita.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)