Hacer una montaña de un grano de arena o, simplemente, Hacer una montaña de algo, significa darle demasiada importancia a algo que no la tiene, a una insignificancia. A veces se exagera más diciendo Hacer una montaña de un granito de arena.
La conclusión de la mayoría es que hay que acatar las órdenes, pero tampoco hay que hacer una montaña de un grano de arena cuando los terminales le han salido gratis a la Administración.