Frente a la superstición (un ensalmo es la curación con oraciones) el refranero nos aconseja fiarnos del médico y de sus remedios. No es esta un mal consejo incluso hoy día cuando no deja de haber gente supersticiosa que fía de remedios ignorantes; no se engañen, donde la ciencia llega, la superstición es superflua, donde no llega, queda la resignación.