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domingo, 4 de noviembre de 2012

Hablar más que una urraca

Urraca, de Gustavo.
Hablar más que una urraca es hablar mucho e incluso sin demasiado sentido.

La urraca es un ave conocido por emitir numerosos sonidos; domesticado, reproduce palabras y hasta frases e incluso trozos pequeños de canciones. Evidentemente, el hablar de la urraca no se puede considerar razonado, así que es continuo pero repetitivo y sin sentido, de ahí que decir que alguien habla más que una urraca no es ningún piropo.

Ejemplo:
Estuve con Andrés ayer por la tarde y acabé con un dolor de cabeza terrible porque habla más que una urraca.


viernes, 9 de septiembre de 2011

Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo


Muchas veces nos conviene callar y esta es la única manera de mantener los secretos en esta condición, puesto que en cuando se dan pistas sobre un enigma ya se está revelando, al menos en parte. En ese sentido, este refrán se usa para poner de manifiesto que alguien ha hablado más de la cuenta y que, igual que un pájaro que fuera descubierto por piar, se ha descubierto lo que estaba ocultando por no tener quieta la lengua.

No olvidemos que, coloquialmente, uno de los sentidos que se da a la palabra piar es hablar más de la cuenta.

Imagen: Nido urbano, de damejiar (David Mejía). Original aquí.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Hablar por hablar

Decimos que estamos hablando por hablar para indicar que no tenemos segunda intención en el tema o que no se quiere llegar a ninguna parte; también se usa para señalar que lo que alguien dice es un sinsentido que no va a ninguna parte o que habla sin conocimiento del asunto.

Ejemplo:
-Me haces muchas preguntas.
-Ya pero es hablar por hablar, para tener conversación.

Ejemplo dos:
Deja ya el tema porque estás hablando por hablar, no sabes de la misa la media y te estás liando.

En España, un conocido programa radiofónico nocturno de la Cadena Ser lleva precisamente el título de Hablar por hablar y a él llaman los oyentes para dar testimonio sobre el tema que quieran.

Ejemplos en prensa:
...Pero Aduriz mantiene que es del Valencia. «No quiero hablar de supuestos, no voy a hablar de si pudiese, es hablar por hablar. Los futbolistas sabemos a lo que nos atenemos, a veces estás en boca de la gente, otras no. Es nuestra profesión», asumió.

Lo realmente grave es que esto de vender humo, de hablar por hablar, es algo recurrente no solo en la clase política española, sino también en otras esferas de la sociedad.


jueves, 28 de julio de 2011

Ni firmes sin leer, ni hables sin ver

Hay cosas en la vida que el sentido común, igual que el refranero, nos recomiendan no hacer. La primera y más importante es leer lo que firmamos, no por desconfianza, sino por el simple hecho de que aquello en lo que nos compremetemos es para cumplirlo y debemos antes asegurarnos de que entendemos los términos de ese compromiso. Esto, que hoy es importante, lo era mucho más antes, cuando lo que se firmaban eran básicamente los documentos que suponían compromisos vitales importantes, como las hipotecas, los matrimonios, los contratos...

La segunda parte del refrán recomienda no hablar de oídas, no cotillear, hablar de lo que conocemos. Es mejor hablar, añado yo, de lo que conocemos que de lo que vemos, pues incluso mirando con atención, nuestros sentidos nos engañan y hay que ver lo que la gente cree que ha visto. Hay que darle menos importancia a los testimonios visuales y dársela toda al estudio de las cosas y al sentido común.



martes, 21 de junio de 2011

Habla poco, escucha más, y no errarás

Hay consejos que en el refranero se repiten a menudo y encontramos en varios refranes; este es uno de ellos, recomendando atención y discreción a la vez para conducirse bien: discreción hablando poco y atención escuchando para no equivocarse.

Variantes:
  • Habla poco y escucha asaz, y no errarás.
  • Habla poco y oye más y no errarás.


viernes, 20 de noviembre de 2009

Gallo cantor, acaba en el asador

Recrimina a las personas que hablan demasiado, es decir, a los charlatanes o cotillas que finalmente acaban siendo aborrecidos por todos; especialmente puede aplicarse a los chivatos, a modo de amenaza. Es de ver como hay muchos refranes contra la poco recomendable costumbre de hablar demasiado.


domingo, 27 de septiembre de 2009

Hablar a tiempo requiere tiento

Este refrán recuerda que la discreción es un don que requiere prudencia, todo lo contrario sería hablar a tontas y a locas, o sea, lo que no toca y cuando no toca.
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