Conocido refrán que justifica actuaciones poco éticas cuando se producen contra quien en primer lugar actuó mal o como venganza de una mala acción; se disculpa pues la maldad cuando esta se comete contra alguien que la merece porque lo consideramos malo.
Variantes:
Variantes:
- Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
- Quien roba a un ladrón, cien años de perdón.
- Quien roba a un ladrón, ha cien años de perdón.
- Quien hurta al ladrón ha cien años de perdón.
- Quien hurta al ladrón ha cien días de perdón.