Ejemplo: Nuestro hijo Juan nos tiene en un ay hasta que sepamos cómo acaba el curso.
No confundir con la expresión estar hecho un ay de mí, que significa tener mucha pena, padecer de continuo, estar triste.
La primera vez que la actriz Karla Calderón participó en una procesión de Semana Santa, le hizo honor a su personaje y lloró como una Magdalena.