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martes, 25 de octubre de 2011

Ni fíes ni porfíes, ni cofradíes

Este refrán nos recomienda no dejar lo nuestro a nadie por el temor de perderlo cuando no nos lo devuelvan (no fiar), no discutir por la posibilidad de perder amigos y caer en mala consideración (no porfiar) y no entrar en asociación, hermandad o cofradía por los gastos continuos y obligaciones que ello conlleva (no "cofradiar"). Evidentemente, no existe el verbo "cofradiar" y la forma "cofradíes" se trae aquí por la rima, y es fácil de entender dentro del contexto.

Aunque he elegido para lema de esta entrada una variante que a mí me agrada, hay otras muchas:
  • Ni fía ni porfía, ni cofradía. Que usa las formas sustantivadas para la rima y se encuentra bastante extendido.
  • Ni fés ni confieses, ni cueste.
  • Ni fíes, ni porfíes, no confíes, ni arriendes, vivirás entre la gente. Este y el anterior recogidos por Gonzalo Correas.
  • Ni fíes ni confíes, ni prestes, ni des, y te saldrá la cuenta a fin de mes. Incide en la parte de no dar ni prestar para mantener nuestra propia economía.
  • Ni fíes ni porfíes, ni apuestes, ni desafíes. Incluye el juego como elemento a evitar.
  • Ni fíes ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes. Esta forma y las dos siguientes, como la de Correas, hacen hincapié en no arrendar.
  • Ni fíes ni porfíes, ni confíes, ni arriendes, y vivirás entre las gentes.
  • Ni fíes ni porfíes, ni confíes, ni arriendes.
  • Ni fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto. Esta se centra, además de en no fiar ni porfiar, en la importancia de la sinceridad.



martes, 14 de junio de 2011

Fiar equivale a regalar y, si no, a regañar

Este es uno de tantos refranes contra los préstamos, indicando lo difícil que será después que el que recibe el préstamo luego lo devuelva sin que se le tenga que reclamar.

Es verdad que hay personas acostumbradas a dejar fiado y este es un gran mal para muchos comercios; también hay aficionados del "sablazo", ese préstamo que se pide a un amigo, familiar o conocido sin previo aviso y con cualquier excusa. Aquellos de mis lectores que han prestado dinero u otros bienes saben que del préstamo muchas veces se sucede la pérdida o, en otras ocasiones, les ha tocado descararse para recuperar lo que era suyo.

Este refrán se suele decir para evitar llegar a ese momento, para prevenir o para justificar no haber fiado.

lunes, 2 de agosto de 2010

Bestia prestada, mal comida y bien caminada

Afirma el refrán que cuando se pide algo prestado no se cuida con la diligencia debida o, al menos, con la que se tiene con lo propio y sí que se usa y se abusa de ello. Es un consejo para no dejar lo propio a los demás.


jueves, 3 de septiembre de 2009

Ya se murió el emprestar, que lo mató el malpagar

Uno de tantos refranes-excusa para evitar dejar dinero a quien lo pide. En particular este lo podemos encontrar en algunos bares de nuestro país en forma de ladrillo de cerámica, pues en este tipo de establecimiento es habitual la presencia de gorrones y contra ellos es contra los que se quiere luchar con este como con otros.


viernes, 6 de febrero de 2009

Si fío, arriesgo lo mío

Uno de los muchos refranes que desaconsejan prestar dinero, en concreto con un toque egoísta que roza la perogrullada. El refranero es muy desconfiado, seguramente a fuerza de la experiencia, y no es benévolo con los que fían, menos con los que piden prestado.

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