Conocidísimo refrán con el que se anima a enfrentarse a las adversidades con buen ánimo, ya que, si bien no por ello se van a solucionar, tampoco van por ello a empeorar y una visión optimista siempre ayudará a que tengamos mayor capacidad de ver posibilidades. Se dice indicando que la vida debe seguir siendo enfrentada con ese buen ánimo aunque haya contratiempos. En ocasiones se usa algo más literalmente, indicando que no se pierde la alegría porque salga un día malo o lluvioso.
Variantes de este refrán hay varias, como
A mal tiempo, buena cara, casi idéntica o
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos, que alarga el refrán aconsejando además la música para enfrentar las penalidades (no en vano también se dice que
El que canta, su mal espanta). Similar es
Al mal tiempo, alpargatas blancas, recomendando algo en principio raro, pues nadie se pone alpargatas blancas cuando llueve, pero que hay que coger con el mismo sentido de enfrentarse con optimismo a las dificultades.
En las variantes burlescas, encontramos
Al mal tiempo, buen paraguas, que hace una broma con la literalidad del mal tiempo, pero que de ser el refrán así le acercaría a un significado distinto. También
Al mal tiempo, mucha cara, con sentido similar.
Ejemplos de uso:
Con la voz entrecortada, con el semblante algo serio pero poniendo al mal tiempo buena cara, así se mostro el pasado viernes el artista almeriense David Bisbal...
Los británicos Coldplay han decidido este verano dejar de lado su famosa intensidad y gritarle al mundo que la actitud más inteligente que se puede adoptar en tiempos de crisis es la de 'al mal tiempo, buena cara'.
En otros idiomas:
- Catalán: A mal temps, bona cara. A mal temps, fer-li bona cara. Al mal temps, donar-li passada.
- Gallego: A mal tempo, boa cara.
- Es curioso que alemán y en italiano coincidan en decir Al mal juego, buena cara.