Con esta frase indicamos a una persona que está mezclando en un argumento cosas que no tienen nada que ver y se están trayendo a colación cosas que no tienen relación con lo que se trata. Porque, evidentemente, no hace falta responder a esta pregunta, que es retórica: nada tienen que ver el culo y las témporas (tiempo de ayuno que se hace al comienzo de cada una de las cuatro estaciones del año).
Existen diversas versiones de este dicho con igual sentido:
Existen diversas versiones de este dicho con igual sentido:
- ¿Qué tiene que ver el tocino con la velocidad?
- ¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?
- ¿Qué tienen que ver las bragas con la alcabala de las habas?
- ¿Qué tienen que ver las lechugas con las falsas riendas?
- ¿Qué tienen que ver los cojones para comer trigo?
4 comentarios:
Respecto a la del tocino y la velocidad, yo conozco una segunda parte, que dice eso de que:
"Qué tendrá que ver el tocino con la velocidad, aunque el cerdo sea de carreras"
Y contestaciones ingeniosas, como decir que si comes tocino vas más lento y tal
Error.
Las témporas del dicho se refieren a la palabra latina "tempora", que hace referencia al hueso temporal, a las sienes. De ahí la confusión, que pasa a ser una mera confusión anatómica, más plausible que la otra.
Otro para el mismo refrán. En Cuba se dice: qué tiene que ver el culo con la escopeta.
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