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martes, 16 de abril de 2013

No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida

No existe cosa escondida que con el tiempo no sea conocida es un dicho que se burla de los secretos y  de quienes los tienen, pero también algo de los curiosos. Llama a la paciencia ante lo que no podemos saber puesto que, tarde o temprano, se descubrirá.


Este refrán tiene gran parecido con una frase bíblica, del evangelio de san Lucas, que dice que no hay cosa oculta que no haya de ser manifestada, ni cosa escondida que no haya de ser entendida y salir a la luz.

En valenciano hay un refrán, que a mí me gusta mucho, que comparte significado con este y dice El que hui no es sap amb diners, demà debades.



martes, 29 de mayo de 2012

Al que quiera saber, mentiras a él

Refrán que muestra la disposición de quien lo enuncia de no ser sincero con quien es indiscreto; se disculpa de esta manera el no decir la verdad a los curiosos por ser este un vicio que no se debe fomentar.

Variantes:
  • A quien quiera saber, mentiras con él.
  • A quien quiera saber, mentiras a él.
  • Al que quiere saber, mentiras a él.
  • Al que mucho quiere saber, poquito y al revés.
  • El que pregunta por querer saber, ¡mentiras con él!
  • El que quiera saber, mentiras en él.
  • Quien quiera saber, mentiras en él.



viernes, 27 de agosto de 2010

No me apretéis que diré lo que oír no queréis

Así podemos decir cuando alguien nos pregunte insistentemente alguna cosa que no queremos contar, tal vez porque sepamos que no es para sus oídos. A veces la curiosidad es excesiva e incluso, como puede ser este el caso, perjudicial.

Relacionado: El que escucha, su mal oye.

martes, 30 de diciembre de 2008

Cada uno en su casa y Dios en la de todos

También Cada cual en su casa y Dios en la de todos.

Refrán que recomienda no meterse en los asuntos ajenos, sino que cada uno se ocupe de los propios, así como que cada uno tenga su hogar y no traten de ver de lo que se ocupan otros, pues Sabe más el loco en su casa, que el cuerdo en la ajena.



viernes, 26 de septiembre de 2008

El que escucha, su mal oye

No es bueno andar escuchando lo que no nos está destinado. Muchas veces puede ocurrirnos que lo que oímos no es precisamente de nuestro agrado. El vicio del cotilleo es directamente atacado.

Tengo un vecino que casualmente siempre está detrás de su valla y escucha las conversaciones de los demás. Un vecino que además es muy susceptible y si alguien dice "Parece que va a llover" se lo toma como algo personal. Escuchando, escuchando, sus verdades se encuentra.
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