Mostrando entradas con la etiqueta suerte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta suerte. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de julio de 2012

La diligencia es la madre de la buena ventura

Refrán cuyo sentido es muy claro, indicando que es el trabajo y el afán con el que nos empleemos en él el que nos hará prosperar más que la casualidad o los golpes de suerte. Por antonimia irónica, se puede usar para indicarle a alguien que no debe quejarse de su mala suerte, sino acahacar a su pereza y descuido el no progresar.

Existe un refrán muy similar en el significado que dice que La diligencia nunca se quejó de la fortuna y cuyo uso es idéntico al lema de la entrada.

jueves, 10 de mayo de 2012

Buen corazón quebranta mala ventura

Dice este refrán que las personas de recto proceder y conciencia limpia son capaces de cambiar su suerte, probablemente porque finalmente los demás se lo reconocen y les devuelven en los malos momentos lo que de ellos recibieron.

No sé si es cierto, pero lo que sí creo es que las personas debemos obrar de forma consecuente y que es mejor ser buena persona y obrar con los demás como nos gustaría que ellos actuaran con nosotros.

Imagen: Día 24, de vLutzifer. Publicada originalmente en Flickr con licencia Creative Commons, pínchala para ver el original.

jueves, 15 de marzo de 2012

A quien lucha y suda la suerte le ayuda

Muchas personas no creen en la suerte, sino en el esfuerzo y, existan o no condiciones azarosas, lo cierto es que las cosas les suelen ir bien a aquellos que son capaces de forjarse, con su trabajo, las condiciones para que esto así sea. Es cierto que trabajar no es la única condición necesaria para el éxito, pero sí una de las indispensables. Por eso, yo siempre he pensado que debemos esforzarnos por conseguir lo que queremos y hacer todo lo que esté en nuestra mano. No en vano también se dice que El éxito es una escalera por la que no puedes subir con las manos en los bolsillos.



martes, 13 de marzo de 2012

En martes y trece, ni te cases ni te embarques, ni de tu casa te alejes

Sé que es mucho más popular la forma corta de este refrán que dice En martes, ni te cases ni te embarques, pero he puesto de título la más larga para traer este conocido refrán, que advierte a los supersticiosos de lo malo que puede resultar lo emprendido en martes, y más si este cae en trece. Pero sobre esto hay mucho que decir. Vayamos por partes.

¿Por qué trae mala suerte el número trece?

Parece ser que la explicación viene del cristianimos, ya que, atendiendo al Nuevo Testamento, 13 eran las personas sentadas a la mesa de la Última Cena y una de ellas, Jesús, murió; otro de los comensales, Judas, se suicidó poco después. Este número se asocia como de mala suerte por los supersticiosos a cualquier situación, pero en particular vi a una persona levantarse de una mesa, negándose a cenar con los demás por ser este el número de compañeros que nos habíamos reunido.

Etnológicamente se ha relacionado con tradiciones vikingas y de otras culturas, probablemente menos influyentes en el pensamiento occidental. Lo que parece más seguro es que esta superstición se extendió en la Edad Media por toda Europa y tan extendida está que da nombre incluso a una fobia, la triscaidecafobia.

¿Por qué traen mala suerte los martes?

En este caso nos hemos de remontar al hecho de que este sea el día consagrado a Marte, el dios romano de la guerra y, por tanto, asociado a la destrucción que esta provoca. Este día de mal augurio para los romanos pasó

¿Y el martes y trece?

De los dos puntos anteriores, se une que días como el de hoy, martes y trece, sean considerados como nefastos... ¿en todas partes? No, evidentemente, el mundo anglosajón, por ejemplo, mantiene el número 13, pero cambia el día a viernes, dado que ellos no estuvieron tan romanizados y algunos dicen que por unir este día a la diosa llamada Frigga o Frigg. Esto no explicaría que el viernes tenga tradición de "día maldito" en países como Italia (Chi comincia l'opera di venerdì o gli va male o la lascia lì, Quien empieza obra en viernes o le va mal o no la acaba). Lo bien cierto es que las supersticiones tienen la característica principal de ser aleatorias y eso sí se cumple.

¿Bodas y barcos?

En el refranero esta prudencia que debemos guardar supersticiosamente se relaciona sobre todo (aunque no únicamente, como más abajo podéis observar en las variantes) con el hecho de casarse y de embarcarse, ya que se trata de decisiones vitales sumamente importantes de las que dependerá el resto de nuestra vida y que, en un sentido o en otro, la cambiarán. Por ello debemos ser cuidadosos, y esto es cierto, a la hora de elegir nuestra pareja, igual que antiguamente, cuando se estaba más a merced de los elementos, había de serlo quien embarcara. Otros menesteres con los que se relaciona es el vestido o la matanza.

Las variantes son numerosas
  • En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
  • En trece y martes, ni te cases ni te embarques.
  • Día martes, ni te cases ni te embarques.
  • El martes, ni te cases ni te embarques
  • En martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
  • En martes no emprendas viaje.
  • En martes no te cases ni te embarques, ni tu puerco mates. Añade, como otras formas, la matanza como empresa capital para el bienestar familiar y para la que hay que tener la suerte de cara.
  • En martes, ni tela urdas ni hija cases; ni las lleves a confesar que no dirán la verdad.
  • En martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tajes. En estos dos últimos ya aparece tanto el hecho de ser los padres los que han de velar por el matrimonio de los hijos, como el encargo o confección de la ropa como otra tarea doméstica de importancia.
  • En martes, ni tu hijo cases ni tu cerdo mates.
  • En martes, ni tu tela urdas ni tu hija cases.
  • En martes, ni tela urdas ni hija cases. Pero échale a la tela buen ovillo y a la hija buen marido, y sea martes, sábado o domingo.
  • En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
  • En viernes y martes ni te cases ni te embarques. Este y el anterior tal vez por influencia del italiano Né di venere né di marte, né si sposa né si parte.
  • Hoy es martes, ni te cases ni te embarques.
  • Martes, ni te cases ni te embarques.
  • Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.

viernes, 9 de marzo de 2012

Matar dos pájaros de un tiro

Decimos que se han matado dos pájaros de un tiro cuando se consiguen dos objetivos o resultados a partir de un solo esfuerzo, de una sola vez.

También se dice Matar dos pájaros de una pedrada y, menos habitual y por influencia del inglés, Matar dos moscas de un golpe.

A veces se usa sin ni siquiera el verbo "matar". Si de lo que hablamos es de un intento que no hemos conseguido, usamos el verbo "querer" (Querer matar dos pájaros...)

Ejemplos de uso hay montones, os dejo dos, uno español y otro puertorriqueño:

...un triunfo ante los segovianos que serviría para matar dos pájaros de un tiro: por un lado devolverle al equipo castellano leonés la afrenta de la primera vuelta (...) y por otro lado poner cerco a la cuarta plaza, que es el objetivo de los santiagueses antes de la Copa de España...

Dos pájaros de un tiro. Como parte del viaje que le mantiene este fin de semana en Washington y el martes le llevará a Nueva York, el gobernador Luis Fortuño programó dos eventos de recaudaciones de fondos.


La popularidad de este refrán hace que podamos encontrar su uso en contextos muy variados, como, por ejemplo, la primera gira que hicieron Joaquín Sabina y Joan Manel Serrat así llamada, Dos pájaros de un tiro.

Por último, os dejo como enlace una divertida curiosidad cinematográfica.






viernes, 3 de junio de 2011

Ni uno de cada ciento de su suerte está contento

La insatisfacción vital es un tópico recurrente en la vida de muchísimas personas, bien por envidia, por falta de realización profesional, por falta de una relación personal satisfactoria... por eso abundan los que no están contentos, no sé si tanto como dice el refrán pero muchos son.

Las personas debemos ser capaces de no fijarnos en el vecino, de esforzarnos en lograr nuestros objetivos, de relacionarnos sin miedos y así nuestra propia vida nos parecería mucho mejor.

martes, 12 de abril de 2011

La suerte de la fea, la guapa la desea

Variantes:
  • La suerte de la fea, la bonita la desea.
  • La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
  • La suerte de la fea, la hermosa la desea.
  • La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Afirma este refrán que es más fácil que encuentre un buen marido, una buena pareja, una mujer no agraciada que otra que lo sea en demasía; no en vano se dice en italiano È più facile che si mariti una brutta che una bella.

Podemos entender que las mujeres bellas son deseadas solo por su físico, con lo que tienen pretendientes superficiales, mientras que las que no son tan agraciadas encuentran a hombres más buenos y que las quieren por sus virtudes.

En sentido más amplio, se puede usar siempre que una persona de escasa belleza resulte afortunada en cualquier cosa.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...